velvetshroud 5 Marzo, 2008 0

Sucede a veces que cedemos; postramos ante el éxito la razón.

A la grandeza no siempre precede el merecimiento, y los clamores otorgados en respuesta a triunfos arbitrarios encuentran a menudo cobijo en conciencias hiperlaxas que desestiman la honestidad para imbuirse de altanería fraudulenta.

La idoneidad del deporte para el desarrollo de este tipo de comportamientos exhorta a la proliferación de individuos carentes de perspectiva, cuya mayor sinrazón se proyecta en la creencia de su valía como razón primigenía de los favores que despiertan. 

Abstrarse del deleite de aquello que se posee de manera inapropiada (mas allá del deporte, aplicado incluso al amor) supone un esfuerzo inconmensurable cuya factura se tiende a ralentizar menoscabando los beneficios que de la misma se derivan.

Diseminar responsabilidades se me antoja imprescindible para atajar en medida alguna situaciones de dicha naturaleza, si bien mi dictamen contempla la forja del temperamento como medida inequívoca para impedir dictaduras de los laureles.

Búsquedas Relacionadas:

  • beneficios de la natacion para las hiperlaxas