Él no lo haría

La resurrecta actividad de los hipódromos nacionales concita una desmedida atención mediática articulada en torno al entramado quinielístico que la sustenta, hasta el punto de asegurar su presencia en una parrilla televisiva cuya atención puntual a eventos no futbolísticos ha de suscitar congratulaciones generalizadas.
La implicación de animales en actividades humanas ha sido tradicionalmente justificada por el beneficio que el empleo de sus cualidades reporta en situaciones en que el hombre precisa refuerzos para el desempeño de sus menesteres. Mas el recurso a dicha certeza carece de sentido en el contexto en que esta actividad se realiza, basando su presencia en la estulticia de un propietario ávido de renombre.
Ejercitar a un equino no conlleva someterle a permanente fustigación, ni transformar en competición su instinto natural para la carrera; al igual que los canes no precisan rozar la anaerobia en circuitos paramilitares de cara a incrementar sus aptitudes innatas.
El estrés de una competencia debería reservarse a quien accede a la misma de forma voluntaria, no arrastrado por la indolencia de quien se ampara en la dispensa de atenciones para aprovechar los frutos que de las mismas pudieran derivarse.
Tag: Deportes

Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos