Sorpresivamente Boca Juniors quedo fuera de la Copa Libertadores
Boca era, tal vez, el principal candidato a quedarse con la Copa Libertadores. No por buen juego, sino por peso propio, por jerarquÃa o por la calidad de sus individualidades. Pero las ilusiones del Xeneize se terminaron abruptamente en La Bombonera, tras la caÃda ante Defensor. Fue 1-0, pero todo comenzó una semana atrás, cuando los de Ischia no supieron cómo cerrar la ventaja en Uruguay. Ahora, afuera de todas las competencias, el futuro del cuerpo técnico pende de un hilo.
Las causas del fracaso de Boca son simples: juega muy mal y lo hace asà hace rato. Ni siquiera Riquelme logró darle el salto de calidad a un conjunto de jugadores que las más de las veces parecen sin rumbo. Tampoco Palacio y Palermo. Boca fue una sombra y sólo gracias al empuje de la hinchada logró meter a los uruguayos en su arco. Defensor, por cierto, fue muy inteligente a la hora de plantear el partido: metió la que tuvo que meter (y hasta perdonó en varias ocasiones) y supo cómo aguantar en los minutos finales.
Nuevamente, el Xeneize mostró graves desatenciones defensivas. Roncaglia, de lateral por la derecha, no pudo suplir la ausencia del lesionado Ibarra, y Morel, por su parte, se preocupó más por discutir que por jugar. Y hasta ForlÃn, quien venÃa siendo el mejor en la última lÃnea, pecó por exceso de confianza. Y asà llegó el gol de De Souza, un gol que tiene muchos puntos en común con el que convirtió el fin de semana Mauro Matos, de Arsenal, en la Bombonera.
En el ataque, Palacio fue el único que complicó. Con velocidad para desbordar, el delantero surcó la banda derecha pero nunca consiguió encontrar a Palermo bien ubicado en el área. Riquelme lateralizó mucho el juego y nunca logró dar un pase en profundidad como para romper la muralla visitante. Y en desventaja, con el correr del reloj y la presión del público, el Xeneize comenzó a quedarse sin ideas.
Ischia notó que tenÃa que dar un golpe de timón y cuando iba un cuarto de hora del complemento mandó a la cancha a Gaitán y Figueroa, pero enseguida se lesionó Battaglia y quemó los papeles: ingresó Gracián y Boca se jugó definitivamente en ataque. AsÃ, regaló muchÃsimos espacios. Se entregó y, si no terminó peor, fue porque Defensor no supo cómo liquidarlo. De Souza perdonó primero y sobre el final lo hizo Mora.
Que el Xeneize tuvo opciones para igualarlo es cierto. Que la actuación del arquero Silva fue fundamental para mantener el cero en su valla también. Pero Boca tampoco hizo demasiado como para seguir en la Copa. Y ahora, seguramente, vendrán nuevos aires. Ischia no seguirÃa a cargo del plantel: afuera del campeonato y de la Copa, no cumplió los objetivos y le dejarÃa su lugar a otro. El primero que va a sonar es Carlos Bianchi, pero hay cuestiones contractuales que lo impiden. ¿Quién será, entonces, el próximo en ponerse el buzo?
Tag: Deportes

Comentaristas más activos