
Como ya se preveía un partido duro, díficil, donde el Barcelona puso el fútbol y el Inter el “espectáculo” o mejor dicho Mourinho. ¿Porqué digo esto?
Ayer vimos a un Barcelona, con garra, con ganas de ir a la final, con intensidad, con juego, con fuerza, aunque está claro que no con la suficiente como para derribar el muro del Inter. Ayer pudimos ver, el mejor ataque del mundo (opinión de un servidor) contra la mejor defensa del mundo (por lo menos lo de ayer apenas lo he visto nunca) y la pena fue que ganó el que defendió. A los chicos de Guardiola no se les puede reprochar nada, ayer lo intentaron todo, por una banda, por otra, por el medio, por todos lados, pero siempre chocaban con los mismos, los defensas del Inter y cuando no, con el portero. Y es que ayer la imagen que dió el BarÇa es para enmarcar, con paciencia, sin prisa por llegar a la portería, tocaban y tocaban hasta que veían clara alguna posibilidad de adentrarse y conseguir el tanto. Nunca perdieron los papeles, ni se desesperaron, siempre realizando su juego, como se suele decir sin prisa pero sin pausa. Como era de esperar, el CampNou fue un hervidero desde el pitido incial, los aficionados acdieron al estadio para apoyar a su equipo y desde el minuto 1 hasta el pitido final, la afición arropó a su equipo y no le paró de animar en ningún instante del encuentro y además metiendo presión al rival, numerosos pitidos cuando los jugadores interinos tocaban el balón y al árbitro que en cualquier acción polémica no paraban de pitar. ¡Chapó por la afición!
Pero tampoco todo es oro lo que reluce, ayer en el partido Messi no fue el mismo, se notó que el argentino no estaba demasiado enchufado como de costumbre al partido, exceptuando dos galopadas y un tiro increible que no se como pudo despejar Julio César, en líneas generales, no ha sido el messi al que nos iene acostumbrado.Y que decir de Ibrahimovic, parece que no jugó en este partido, apenas hizo nada en todo el encuentro y de ahí la decisión de Pep de sustituirle. Mala temporada del italiano que no acaba de calar bien en el conjunto blaugrana.
El Barcelona fue a por el partido desde el comienzo, y es que ya atacaba hasta ¡¡Piqué!! que ejerció casi de delantero centro la segunda parte, y autor del único gol azulgrana; un gol, que en vez de defensa, parecía que lo había marcado un delantero de verdad, hizo una genialidad en 1 metro, pisó el balón se dió la vuelta dejando en el suelo a Julio César y a Córdoba marcando a placer. Después de eso, todo el Camp Nou, jugadores y creían en la remontada, pero no llegó.
Y el Inter, estaba claro el juego que iba a realizar, defender a muerte su portería y lo consiguió. Sin duda, el trabajo de Mourinho tambien es a destacar. El Inter parecía infranqueable, una defensa junta, apoyándose unos a otros sin dejar espacios, así durante todo el encuentro. Al principio podía parecer que los italianos jugarían al contraataque, pero con la expulsión de Motta, ya estaba claro que de su campo no se moverían. Con una ventaja de 3-1, en campo contrario, y un equipo italiano, era de esperar este tipo de juego y más si el entrenador es Mourinho. De los interistas de ayer, no hay un jugador destacable en concreto, quizá más Julio César que tuvo 2 o 3 intervenciones providenciales que evitaron los goles culés, pero en líneas generales, fue el conjunto en sí lo que destacó. Sencillamente perfecta la defensa.
Respeto a fútbol, esto es lo que se pudo ver en el Camp Nou. Lo que no es de agrado son otros aspectos que pudimos observar en la noche de ayer y que no debería de verse en este deporte.
1.- El Inter perdió tiempo desde que empezó hasta que finalizó el encuentro. En un saque de banda, de puerta, de falta, lo que fuere, todo con tal de perder tiempo. Una cosa es defender, y otra cosa es perder el tiempo todo el partido, cosa que el árbitro debería de haber impedido.
2.- Busquets y Motta. Deprobable actuación del jugador simulando “agresión” por parte de Motta. No cabe duda que hay contacto, pero no sirve de precedente para exagerar la acción y con más inri cuando mira al árbitro desde el suelo para ver su reacción. Aunque como todo sabemos, esto siempre existirá en el fútbol. Y Motta, desesperado por la expulsión y por la actitud de Busquets, se dirigió a él y lo agarro por el cuello.
3.- Mourinho. Polémico hasta el final, con la expulsión de Motta se dirigió al árbitro y a los aficionados culés aplaudiendo la acción. Además al finalizar el partido, se recorrió medio campo para dirigirse a los aficiones interistas y alzar las manos celebrando la victoria de su equipo, quizás un poco acalorada y excesiva la manera de celebrarlo, acción que Victor Valdés recriminó al portugues agarrandole del cuello. Imagen lamentable.
4.- Barcelona. Y ya para rematar la faena, la actitud del F.C. Barcelona de activar los aspersores para evitar la celebración por la victoria del conjunto italiano. Vergonzosa actitud que demostró impotencia, rabia y por supuesto que no sabe perder. Siempre hay que ser un equipo, un caballero y hay que aceptar la derrota y darle la enorabuena al ganador. Un equipo como el F.C. Barcelona, no puede permitir acciones como éstaque daña la imagen y la seriedad que lo caracteriza.
Muchos pensarán, que lo que hizo ayer el Inter es el anti-fútbol y no es así, sencillamente es otra manera de entender este deporte, otra estrategia más, lo que sí esta claro es que no favorece al espectáculo que es bien distinto.
Ahora al BarÇa solo le queda la liga, toca centrarse en la competición ya que tampoco lo tiene fácil, quedan 4 jornadas y el Real Madrid está solo a 1 punto y al Inter solo felicitarlo por el pase a la final que se enfrentará al Bayer de Munich, ¡Que gane el mejor!
Tags: actualidad, Deportes, Fútbol, FC Barcelona, LIga de Campeones, Lionel MessiComparte este artículo
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